Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor despues ....
Despues de terminar la carrera, despues de conseguir un trabajo, despues de casarnos, despues de tener un hijo, y entonces despues de tener otro. Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando creazcan y dejen de ser niños.Despues nos desesperamos porque son adolecentes, dificiles de tratar.
Pensamos: Seremos más felicies cuando salgan de esa etapa. Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor.
La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que ahora mismo. Si no es ahora, ¿cuándo? La vida siempre estará llena de "luegos", de"retos". Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas. No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es ¡ahora!
Atesora cada momento que vives, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que "el tiempo no espera por nadie"
Así que deja de esperar hasta que termines la universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas ... esos diez kilos, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana; primavera, verano, otroño, invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente éste para ser feliz ...
La felicidad es un trayecto, no un destino. Trabaja como si no necesitaras el dinero, ama como si nunca te hubieran herido, y baila como si nadie te estuviera viendo.
jueves, 10 de septiembre de 2009
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